Kyrgios, el artista relajado

No cabe duda de que el tenis profesional es un espectáculo.  Solo por las extraordinarias capacidades deportivas de los jugadores merece la pena pagar por ello. Pero si además un jugador te regala detalles geniales como correr hacia adelante unos 7 metros para restar a tan solo 2 de la línea límite de servicio   o   fingir que cree que un globo de su rival se va a ir y andar despreocupado hacia la silla para  de repente ocuparse de la bola al descubrir que entra como espectador se agradece muchísimo.

Que duda cabe que salidas de tono o actitudes impertinentes no gustan a nadie; Sin embargo, por lo que yo he visto en directo del jugador australiano me tiene ganado.

Técnica tiene de sobra; Físicamente está al nivel de los mejores; Tácticamente su juego está bastante bien estructurado; Y psicológicamente no está en mi opinión en una zona tan preocupante como mucha gente cree. Me refiero que no está en una situación más extrema que la de muchísimos tenistas del más alto nivel mundial. La diferencia quizá sea que el lo confiesa.

El actual 20º del mundo es un  soplo de aire fresco en un circuito masculino que abruma por su dureza,  su altísimo nivel, así como por  una fortísima especialización deportiva de los jugadores que copan los 50 mejores puestos de la clasificación.

Mucha suerte Nick, no dejes de ser tú.

Add Comment